Ventajas de la cirugía de ICL vs. Lasik

La cirugía refractiva es una opción cada vez más popular para corregir problemas de visión como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Dos de las técnicas más comunes son la cirugía de ICL (Implantable Collamer Lens) y el LASIK (Laser-Assisted In Situ Keratomileusis). Ambos procedimientos tienen como objetivo mejorar la visión del paciente, pero existen diferencias significativas entre ellos. En este artículo, exploraremos las ventajas de la cirugía de ICL en comparación con el LASIK.

Diferencias en el procedimiento

ICL: Procedimiento rápido e indoloro

La cirugía de ICL es un procedimiento rápido e indoloro que dura aproximadamente 4 minutos. Durante la intervención, se realiza una pequeña incisión en la córnea y se introduce una lente de colámero en el ojo. Esta lente es biocompatible y se coloca detrás del iris, lo que la hace invisible a simple vista. Una vez colocada, la lente corrige el error refractivo y mejora la visión del paciente.

LASIK: Técnica rápida y poco invasiva

Por otro lado, el LASIK es una técnica rápida y poco invasiva que también dura aproximadamente 4 minutos. Durante el procedimiento, se utiliza un láser excímer para crear una fina lámina en la córnea. Esta lámina se levanta y se aplica el láser para modificar las curvaturas y corregir los fallos refractivos. Una vez finalizado el tratamiento con láser, la lámina se vuelve a colocar en su posición original.

Resultados y recuperación

ICL: Revisión al día siguiente de la intervención

Después de la cirugía de ICL, el paciente suele experimentar una mejora significativa en su visión. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la visión puede seguir mejorando durante las primeras semanas posteriores a la intervención. Es común que los pacientes acudan a una revisión al día siguiente de la cirugía para evaluar los resultados y asegurarse de que todo está progresando correctamente.

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LASIK: 80% de los pacientes alcanzan visión máxima al día siguiente

En el caso del LASIK, la mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa en su visión al día siguiente de la intervención. Según estudios, alrededor del 80% de los pacientes alcanzan su visión máxima en este período de tiempo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la visión puede seguir mejorando durante las primeras semanas posteriores a la cirugía.

Consideraciones preoperatorias

ICL: Pruebas para calcular la lente adecuada

Antes de someterse a la cirugía de ICL, el paciente debe someterse a una serie de pruebas para calcular la lente adecuada. Estas pruebas incluyen la medición de la curvatura de la córnea, la profundidad de la cámara anterior y la longitud axial del ojo. Estos datos se utilizan para determinar el tamaño y la potencia de la lente que se colocará en el ojo durante la intervención.

LASIK: Cálculo de la energía necesaria para el láser

En el caso del LASIK, se realiza un cálculo de la energía necesaria que el láser debe aplicar sobre la córnea para corregir las dioptrías. Este cálculo se basa en la información obtenida durante las pruebas preoperatorias, como la topografía corneal y la refracción ocular. Estos datos permiten al cirujano determinar la cantidad exacta de tejido que se debe eliminar durante la intervención.

Procedimiento quirúrgico

ICL: Introducción de la lente a través de una pequeña incisión

En la cirugía de ICL, se realiza una pequeña incisión en la córnea para introducir la lente de colámero en el ojo. Esta incisión es autosellante, lo que significa que no se requieren puntos de sutura. Una vez colocada la lente, se comprueba su posición y se realiza cualquier ajuste necesario. La incisión se cura rápidamente y no deja cicatrices visibles.

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LASIK: Creación de una fina lámina de la córnea con láser

En el caso del LASIK, se utiliza un microqueratomo pendular o un láser de femtosegundo para crear una fina lámina en la córnea. Esta lámina se levanta y se aplica el láser excímer para modificar las curvaturas y corregir los fallos refractivos. Una vez finalizado el tratamiento con láser, la lámina se vuelve a colocar en su posición original. No se requieren puntos de sutura y la córnea se cura rápidamente.

Tanto la cirugía de ICL como el LASIK son técnicas eficaces para corregir problemas de visión. Sin embargo, la cirugía de ICL ofrece algunas ventajas significativas en comparación con el LASIK. Estas ventajas incluyen un procedimiento rápido e indoloro, resultados predecibles y reversibles, y una menor probabilidad de inducir aberraciones ópticas o un ojo seco. Si estás considerando someterte a una cirugía refractiva, es importante consultar con un oftalmólogo para determinar cuál es la mejor opción para ti.

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