Pruebas para medir la presión intraocular – Tonometría y más

Pruebas de tonometría

La tonometría es una prueba utilizada por los oftalmólogos para medir la presión intraocular, es decir, la presión dentro del ojo. Esta prueba es fundamental para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades oculares como el glaucoma, ya que una presión intraocular elevada puede dañar el nervio óptico y causar pérdida de visión.

Tonometría de aire

La tonometría de aire es una de las pruebas más comunes y ampliamente utilizadas para medir la presión intraocular. Consiste en soplar una pequeña ráfaga de aire sobre la superficie del ojo y medir la resistencia que ofrece el ojo al aire. Esta resistencia está directamente relacionada con la presión intraocular.

Para realizar esta prueba, el paciente se sienta frente a un instrumento llamado tonómetro de aire. El oftalmólogo coloca una pequeña sonda en el ojo del paciente y, a través de un sistema de aire comprimido, emite una ráfaga de aire sobre la córnea. El tonómetro mide la resistencia del ojo al aire y calcula la presión intraocular.

Tonometría de no contacto

La tonometría de no contacto es otra prueba utilizada para medir la presión intraocular. A diferencia de la tonometría de aire, esta prueba no requiere el contacto directo con el ojo del paciente.

En la tonometría de no contacto, el paciente se sienta frente a un instrumento llamado tonómetro de no contacto. El oftalmólogo emite una pequeña ráfaga de aire sobre la córnea y mide la resistencia que ofrece el ojo al aire. Esta resistencia está directamente relacionada con la presión intraocular.

La tonometría de no contacto es una prueba rápida y no invasiva, lo que la hace especialmente útil en pacientes que pueden sentir molestias o ansiedad al tener contacto directo con el ojo.

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Tonometría de Goldmann

La tonometría de Goldmann es considerada el estándar de oro para medir la presión intraocular. Esta prueba se realiza utilizando un tonómetro de Goldmann, que consiste en un pequeño dispositivo que se apoya sobre la córnea.

Para realizar la tonometría de Goldmann, el oftalmólogo aplica una pequeña cantidad de anestesia en el ojo del paciente y luego coloca el tonómetro de Goldmann sobre la córnea. A través de un sistema de pesas y resortes, se ejerce una presión controlada sobre la córnea y se mide la resistencia que ofrece el ojo.

La tonometría de Goldmann es una prueba precisa y confiable, pero requiere de la colaboración del paciente, ya que debe mantener el ojo abierto y fijo en un punto durante la prueba.

Otras pruebas de medición de la presión intraocular

Tonometría de indentación

La tonometría de indentación es una prueba utilizada para medir la presión intraocular en casos especiales, como en pacientes con córneas irregulares o cicatrices corneales. En esta prueba, el oftalmólogo utiliza un tonómetro de indentación, que consiste en un pequeño dispositivo que se apoya sobre la córnea y la deforma ligeramente.

Al deformar la córnea, se crea una pequeña indentación en la superficie del ojo. La resistencia que ofrece el ojo al tonómetro de indentación está directamente relacionada con la presión intraocular.

Tonometría de Perkins

La tonometría de Perkins es una prueba utilizada para medir la presión intraocular en pacientes que no pueden sentarse frente a un tonómetro de mesa, como en el caso de pacientes en silla de ruedas o en cama.

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En esta prueba, el oftalmólogo utiliza un tonómetro de Perkins, que es un tonómetro portátil. El paciente se acuesta en posición horizontal y el oftalmólogo aplica una pequeña cantidad de anestesia en el ojo. Luego, se coloca el tonómetro de Perkins sobre la córnea y se mide la resistencia que ofrece el ojo al tonómetro.

Tonometría de rebote

La tonometría de rebote es una prueba utilizada para medir la presión intraocular de manera rápida y no invasiva. En esta prueba, se utiliza un tonómetro de rebote, que emite un pequeño impulso mecánico sobre la córnea y mide la resistencia que ofrece el ojo al impulso.

La tonometría de rebote es especialmente útil en pacientes que no pueden colaborar con las pruebas tradicionales de tonometría, como en el caso de niños pequeños o pacientes con discapacidades.

Existen diferentes pruebas utilizadas por los oftalmólogos para medir la presión intraocular. La tonometría de aire, la tonometría de no contacto y la tonometría de Goldmann son las pruebas más comunes y ampliamente utilizadas. Sin embargo, en casos especiales, como en pacientes con córneas irregulares o en pacientes que no pueden colaborar con las pruebas tradicionales, se utilizan pruebas como la tonometría de indentación, la tonometría de Perkins y la tonometría de rebote. Estas pruebas son fundamentales para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades oculares como el glaucoma, y permiten a los oftalmólogos tomar decisiones informadas sobre el tratamiento y cuidado de sus pacientes.

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